El Año Nuevo bahá'í coincide con el equinoccio de primavera: el momento en que el sol ilumina por igual toda la Tierra, símbolo de la luz que alcanza a toda la humanidad
Naw-Rúz significa «nuevo día» en farsi (la lengua de Persia) y es una festividad que se celebra desde hace más de tres mil años en el mundo iraní, compartida por zoroastrianos, musulmanes persas y bahá'ís. En la fe bahá'í adquiere un significado espiritual propio: coincide con el equinoccio de primavera, el momento en que el sol brilla por igual en todo el planeta, y los bahá'ís lo interpretan como símbolo de la llegada de un mensajero de Dios que ilumina a toda la humanidad sin distinción. Es también el día que cierra el mes de ayuno y abre el nuevo año con alegría: las comunidades se reúnen para comer, cantar y celebrar juntas. A diferencia de la mayoría de festividades bahá'ís, el Naw-Rúz no conmemora ningún episodio histórico concreto sino el ciclo de la renovación, la primavera espiritual que cada revelación divina trae al mundo.
Actualmente en Euskadi hay alrededor de unas 200 personas seguidoras de la fe bahá’í, organizadas en las comunidades de Bilbao, Donostia, Irún y Vitoria-Gasteiz. Suelen reunirse en sus casas particulares, aunque en celebraciones importantes como el Naw-Ruz, celebran encuentros en centros cívicos, abiertos a la ciudadanía en general.
