Durante diecinueve días, los bahá'ís adultos ayunan desde el amanecer hasta la puesta de sol como práctica espiritual de purificación y renovación interior
El mes de 'Alá («Elevación») es el último mes del calendario bahá'í y está dedicado al ayuno. Durante diecinueve días, los bahá'ís adultos se abstienen de comer y beber desde el amanecer hasta la puesta de sol. A diferencia de otros ayunos religiosos, el bahá'í no se concibe principalmente como sacrificio sino como práctica de purificación interior: una oportunidad para reorientar la atención hacia lo espiritual, reducir el apego a lo material y renovar el compromiso con los valores de la fe. Están exentos los niños, los enfermos, las personas mayores, las embarazadas y los viajeros. El ayuno culmina con el Naw-Rúz, el Año Nuevo bahá'í, que coincide con el equinoccio de primavera.
En la fe bahá'í, las prácticas espirituales (la oración diaria, la lectura de textos sagrados y el ayuno) no son obligaciones impuestas sino disciplinas que el creyente adopta voluntariamente como expresión de su relación con Dios. Esta concepción de la vida espiritual como compromiso personal es uno de los rasgos más característicos de esta tradición.
