El segundo domingo de septiembre, la comunidad scientologist celebra a quienes ejercen la función central de la práctica religiosa: los auditores
El Día del Auditor, celebrado el segundo domingo de septiembre, honra a los auditores, la figura espiritual más importante de la Cienciología. El auditor (del latín audire, «escuchar») es el ministro de la iglesia que conduce las sesiones de «auditación»: un proceso de comunicación personalizada en el que, mediante preguntas precisas y el uso del electrómetro (un instrumento que mide las respuestas galvánicas de la piel), ayuda al practicante a identificar y neutralizar las experiencias traumáticas almacenadas en la mente reactiva. El auditor no da consejos ni juzga: su función es crear las condiciones para que la persona se comprenda a sí misma. La festividad reconoce el papel clave de estos ministros en el desarrollo espiritual de la comunidad. En el País Vasco, los centros de Bilbao y Vitoria-Gasteiz son los espacios donde se realizan las sesiones de auditación.
