El 20 de noviembre de 1989, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Convención sobre los Derechos del Niño, el tratado de derechos humanos más ratificado de la historia. En su memoria, el 20 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Infancia. La Convención reconoce a los niños y niñas como sujetos de derechos, no solo objetos de protección, y establece obligaciones para los Estados en ámbitos como la educación, la salud, la protección contra la violencia y la participación. A pesar de los avances, millones de niños siguen sin acceso a educación, atención sanitaria o protección frente a la explotación y el conflicto armado.
