Las comunidades sij conmemoran el martirio del noveno gurú, decapitado por el emperador mogol por defender la libertad religiosa de los hindúes
La muerte del Gurú Tegh Bahadur (1621-1675) es uno de los momentos más conmovedores de la historia sij. El noveno gurú fue ejecutado en Delhi por el emperador mogol Aurangzeb en 1675 por negarse a convertirse al islam. Lo singular es que Tegh Bahadur no murió defendiendo su propia fe sino la de otros: un grupo de sacerdotes hindúes de Cachemira había acudido a pedirle ayuda ante la presión de conversión forzosa, y el gurú decidió interponerse. Los sijs lo llaman Hind di Chaadar («el escudo de la India»). La festividad se recuerda con oraciones, kirtan y reflexión sobre el valor del martirio como defensa de la libertad de conciencia de todos, no solo de los sijs.
Su martirio fue decisivo para la formación del Khalsa: su hijo y sucesor, el Gurú Gobind Singh, fundó esta orden guerrera como respuesta directa a la persecución y como garantía de que el sijismo tendría la capacidad de defenderse. La historia del sijismo es en buena parte la historia de una fe forjada en la resistencia a la opresión.
