El Día de la Expiación es el más solemne del año judío: veinticinco horas de ayuno, oración y reconciliación con Dios y con las personas
Yom Kipur («día de la expiación») es el día más sagrado del calendario judío, culminación de los Días de Temor (yamim noraim) que se inician con Rosh Hashaná, el Año Nuevo. Es un día de ayuno completo de veinticinco horas, de abstención de toda actividad cotidiana y de oración intensa. En la sinagoga se realizan cinco servicios litúrgicos a lo largo del día, que incluyen algunas de las oraciones más solemnes del judaísmo, como el Kol Nidré, una melodía de extraordinaria belleza con la que se inicia la festividad al caer la noche y que anula los votos hechos sin poderse cumplir. El día concluye con el Neilá, la oración del «cierre de las puertas», en la que se pide el perdón definitivo antes de que el shofar (cuerno de carnero) anuncie el final del ayuno.
Yom Kipur descansa sobre la convicción de que el arrepentimiento sincero y la reparación del daño causado a los demás abren la posibilidad del perdón. La tradición enseña que Dios perdona las ofensas cometidas contra él, pero no las cometidas contra otras personas mientras estas no hayan sido reparadas directamente.
